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Control biológico de pulgones

En entradas anteriores a esta habéis podido conocer los pulgones y cómo afectan a las plantas ornamentales. Son insectos que tienen una biología basada en un crecimiento exponencial de las poblaciones y que además no tienen estrategias de defensa frente a sus enemigos naturales, que suelen ser muy abundantes si no aplicamos insecticidas normalmente.

Qué tenemos que hacer para controlarlos:

Lo primero que hay que hacer es intentar controlarlos con métodos no químicos:

1. Aplicaciones con jabón potásico o jabón casero diluido en agua. De esta manera los soltamos de los brotes y evitamos que la melaza que secretan estropee el aspecto de los brotes y yemas. (1)

2. Utilizar repelentes de insectos: aplicaciones con extracto de ajo, purín de ortigas, el agua de hervir las patatas. (2)

3. Utilización de trampas monocromáticas de color amarillo. Son tiras pegajosas de color amarillo donde se quedarán pegados los pulgones que tienen alas  y se desplazan de unas plantas a otras. (3)

Con los pulgones no hay que desesperar, hay que intentar que no lleguen a hacerles daño a nuestras plantas, pero a la vez es necesario convivir con ellos, ya que si hacemos un tratamiento insecticida dañaremos también las poblaciones de insectos beneficiosos.

Si tenemos alguna planta muy afectada, que corra riesgo de perderse por el ataque, debemos tratar con algún insecticida que sea efectivo contra pulgones como Thiametoxan o Clorpirifos, en sus preparados de ámbito doméstico, pero teniendo cuidado de tratar sólo los brotes donde se encuentra el pulgón y, si es posible, retirándola del resto de plantas para evitar matar a otros insectos.

(1):  Jabón casero diluido en agua: diluir 150 gr de jabón casero bien curado en 2 litros de agua caliente. Disolver bien y guardar como solución madre. Para pulverizar diluir 200 ml  de la solución madre (un vaso) en 1 litro.

(2): Extracto de ajo: 50 gr. de ajos ya pelados y triturados en 1 litro de agua que se lleva a ebullición y se mantiene durante 20 minutos. Se deja actuar durante una noche y después se filtra para guardar esta solución como  solución madre, a la que le añadiremos 1 cucharadita de alcohol para que se mantenga. A  partir de ella se prepara el caldo para pulverizar a una dosis de 200 mL de esta solución en 1 litro de agua. Hacer tres tratamientos en 10 días.

El purín de ortigas: 1 kg de ortiga fresca ( o 250 grl de ortig seca) se echan  en 5 litros de agua de lluvia o de pozo. Dejar macerar de 15 a 20 días removiendo a diario. Cuando deja de salir espuma es cuando está hecho. Se filtra con un colador de tela y se guarda para hacer diluciones. Para evitar que se pudra se le puede echar 2 cucharadas de alcohol normal. Para utilizarlo se disuelve  a razón de 1:20, o sea 100 mL de solución madre se le añade agua hasta llevarlo a  2 Litros.

(3): Existen trampas cromáticas en el mercado, incluso para jardinería doméstica. Si queremos podemos hacerlos nosotros mismos buscando  elementos amarillos como separadores de folios amarillos, botellas de lejía amarilla, etc. o bien pintando  en amarillo botellas de plástico, etc. Poner sobre esas superficies pegamento multiusos casero, tipo supergen o similar.  

 

 

 

 

 

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